Arte, Literatura y Ciencia

Viajar en verano desde el norte de Noruega hacia el sur puede transformarse en una experiencia única. Arriba del circulo polar (durante ciertos días del año) el sol no se pone. Obviamente, tampoco sale. El sol ya no va de este a oeste; el sol describe ahora círculos en el cielo. No hay noche y el día es eterno. Debajo del círculo polar el sol comienza a ponerse, pero la noche no aparece; persiste una extraña claridad hasta que el sol vuelve a salir. A medida que uno continúa viaje hacia el sur, aquella extraña claridad comienza lentamente a oscurecerse y la noche, una noche aun débil, comienza a aparecer. Lo más extraño de todo es que después de varios días sin noche, ésta se te aparece como un fenómeno extraño, como una curiosidad, como algo que no habías visto antes; pero sabes que sí la conoces y entonces lo…

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