Miguel Angel Morelli
biblioteca
Esta tarde, finalmente, junté coraje y me puse a ordenar la biblioteca del entrepiso. No hice ni el 2%, porque a cada rato olvidaba el plumero para ponerme a hojear un libro. Sin embargo, llegué a varias conclusiones:

1 – Tengo unos cuantos libros que serían la envidia de más de uno.
2 – Tengo unos cuantos libros que serían el hazmerreír de más de cuatro.
3 – No soy en absoluto alérgico al polvo.
4 – A los 20 años fui un lector cien veces más voraz de lo que soy ahora.
5 – Ahora soy un lector cien veces más cuidadoso de lo que fui a los 20.
6 – De todas las dedicatorias que atesoro, la más conmovedora sigue siendo la de José Donoso.
7 – Me pasé la vida comprando libros para leer cuando sea viejo, libros que ahora no tengo ni tiempo ni ganas de leer.
8 – Mi colección de obras de y sobre Borges se ha vuelto importante de verdad. Sueño con poder tenerla algún día en un pequeño local donde funcione una suerte de club de lectores borgeseanos.
9 – Es en la biblioteca adonde mejor se llevan todas las ideas, aún las más encontradas: en uno de los estantes descubrí una Biblia al lado de Nietzsche, y en otro a Sartre y Silvina Bullrich conviviendo pacíficamente.
10 – Si vuelvo a juntar coraje, la semana que viene plumereo otro poco…

Anuncios