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Ángela Figuera *

NO QUIERO

No quiero
que los besos se paguen
ni la sangre se venda
ni se compre la brisa
ni se alquile el aliento.
No quiero
que el trigo se queme y el pan se estime.
No quiero
que haya frío en las casas,
que haya miedo en las calles,
que haya rabia en los ojos.
No quiero
que en los labios se encierren mentiras,
que en las arcas se encierren millones,
que en la cárcel se encierre a los buenos.
No quiero
que el labriego trabaje sin agua,
que el marino navegue sin brújula,
que en la fábrica no haya azucenas,
que en la mina no vean la aurora,
que en la escuela no ría el maestro.
No quiero
que las madres no tengan perfumes,
que las mozas no tengan amores,
que los padres no tengan tabaco,
que a los niños le pongan los Reyes
camisetas de punto y cuadernos.
No quiero
que la tierra se parta en porciones,
que en el mar se establezcan dominios,
que en el aire se agiten banderas,
que en los trajes se pongan señales.
No quiero
que mi hijo desfile,
que los hijos de madre desfilen
con fusil y con muerte en el hombro.
Que jamás se disparen fusiles,
que jamás se fabriquen fusiles.
No quiero
que me manden Fulano y Mengano,
que me fisgue el vecino de enfrente,
que me pongan carteles y sellos,
que dicten lo que es poesía.
No quiero
amar en secreto,
llorar en secreto,
cantar en secreto.
No quiero
que me tapen la boca
cuando digo “no quiero”.

* Ángela Figuera (1902-1984) fue una escritora española -vasca- nacida en Bilbao perteneciente a la poesía desarraigada** de la Primera Generación de Postguerra. Ángela Figuera actúa como intelectual disidente, crítica con el franquismo, que incluso llega a publicar en el extranjero cuando considera que la censura va a recortar su trabajo. Así se publica en 1958 en México “Belleza cruel”, libro que merecerá un prólogo del poeta exiliado León Felipe. Su lenguaje es sencillo, tratando siempre de que su mensaje llegue a las gentes. Su posición ideológica ha sido resumida por algún crítico como “existencialismo solidario”. Recibió los elogios de Juan Ramón Jiménez, León Felipe, Gabriel Aresti, Pablo Neruda, Max Aub y Carmen Conde, entre otros. Sus Obras completas se publicaron póstumas en 1986. Murió en Madrid, en 1984.

** El crítico y poeta Dámaso Alonso denominó poesía desarraigada, en contraposición a la poesía arraigada, a una de las principales corrientes de la lírica inmediatamente después de la Guerra Civil española. Esta corriente conectó desde el principio y claramente con la poesía impura de preguerra (Pablo Neruda, Rafael Alberti, Miguel Hernández, los surrealistas) y surgió en la década de 1940. Se caracterizó por el desarraigo existencialista, la angustia vital, el nihilismo y el vacío, sentimientos que vienen dados por distintas causas, pero la mayor sin duda la traumática experiencia de la Guerra Civil y la Segunda Guerra Mundial.

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