borges

Me encanta leer revistas viejas. Y cuanto más viejas, mejor. A veces resultan algo así como un curso acelerado de Historia. Ayer, sin ir más lejos, me entretuve hojeando una “Siete Días” del 17 de junio del ’74. El presidente Perón viajaba a Paraguay para reunirse con Stroessner, la selección se aprestaba a jugar el mundial de Alemania, Osvaldo Bayer hablaba de “La Patagonia rebelde” y Borges recibía en su departamento a un cronista de la publicación de los Civita. El escritor tenía 75 años y vivía con su madre, de 98. El reportaje resulta muy inteligente porque el periodista también lo es. Borges dice cosas como estas:

– Alguien dijo alguna vez que yo no era un escritor argentino y luego tuvo que escribir una letra de tango. Creo que le puso “Mariposa nocturnal”. Eso quiere decir que no tenía la menor idea de lo que es un tango. Mis personajes, en cambio, son reales.

– Es verdad, tal vez mi libro sobre Evaristo Carriego haya contribuido a hacer de él un poeta mayor. Es que a veces es un misterio lo que pasa con los poetas menores: Carriego ha permanecido tal como sigue vigente García Lorca.

– Fui a afiliarme al Partido Conservador y hablé con el jefe del Partido. Le dije: “Vengo a afiliarme”, y me respondió: “Usted está loco, de todas maneras vamos a perder”. Y entonces armé una frase y le respondí: “A un caballero solo le interesan las causas perdidas…”

Ignoro por qué, a Borges le gustaba mostrar a un madre, casi centenaria, postrada en la cama. Yo mismo puedo dar fe. Lo concreto es que en un momento hace pasar al periodista a la habitación de doña Leonor. Cuando los va a presentar, se da este diálogo:

– Madre, estoy atendiendo a este periodista y quiere saludarte. Te voy a presentar al señor… perdón, no recuerdo su nombre…
– Mi nombre no tiene importancia…

Por fortuna, el reportaje lleva la firma de aquel periodista cuyo nombre carecía de importancia: Enrique Estrázulas*.

* Enrique Estrázulas (Montevideo, Uruguay, 1942) es un escritor, poeta, ensayista, dramaturgo, periodista y diplomático uruguayo. Publicó cinco libros de poesía, ocho novelas, cinco libros de relatos, cuatro ensayos y una obra de teatro. Su obra más conocida y difundida es la novela Pepe Corvina, con la que se inauguró como narrador en 1974. Sus obras fueron traducidas al francés, inglés, griego, alemán y portugués.

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