11933452_1178109108869556_882419932868925644_n
 Miguel Angel Morelli

Hoy, 24 de agosto, Jorge Luis Borges cumpliría 116 años. En su homenaje se celebra el Día del Lector. Nada más razonable, porque Borges fue, antes aún que un escritor maravilloso, uno de los mejores lectores que hayamos podido conocer. Torrencial, asistemático y casi siempre anacrónico, pero de una vitalidad única. Un buceador en mundo ajenos al que nada de lo escrito por sus congéneres le resultaba indiferente. Nuestro escritor siempre fue de la idea, y así lo dejó escrito,que los hombres no venimos sino para sumarle un balbuceo a ese gran libro que erigimos entre todos, testimonio de un milagro del que no entendemos muy bien ni su cómo ni su para qué:

“De los diversos instrumentos del hombre, el más asombroso es, sin duda, el libro. Los demás son extensiones de su cuerpo. El microscopio, el telescopio, son extensiones de su vista; el teléfono es extensión de la voz; luego tenemos el arado y la espada, extensiones de su brazo. Pero el libro es otra cosa: el libro es una extensión de la memoria y de la imaginación”.

Anuncios